moverte por un catamaran puede ser tan relajante como contemplar el horizonte… o tan incómodo como intentar mantener el equilibrio en una cuerda floja. Todo depende de cómo te desplaces a bordo. A difference from other ships, el catamarán ofrece una superficie más estable, espacios amplios y diferentes niveles que invitan a moverte con libertad. Pero esa misma sensación de »casa flotante» puede hacer que olvides que sigues en el mar,con sus balanceos,sus imprevistos y sus normas no escritas.
en este artículo veremos cómo moverte a bordo de un catamarán con comodidad y seguridad, sin renunciar al disfrute. Desde los pasos básicos para desplazarte por cubierta hasta pequeños trucos para usar pasamanos, escaleras y trampolines sin sobresaltos, descubrirás que tan importante como elegir buen destino es saber cómo caminar, sentarte y circular en tu barco. Porque cuando todo tu cuerpo se siente cómodo a bordo,el viaje se vive de otra manera.
Elección del calzado y la ropa perfecta para moverte con seguridad en cubierta
En cubierta, tus pies son tu principal punto de apoyo, así que elige siempre calzado cerrado, antideslizante y de suela clara para no dejar marcas. Lo ideal es que sujete bien el tobillo pero sea flexible, de forma que puedas moverte con agilidad entre cabos y herrajes sin engancharte ni resbalar. Evita ir descalzo salvo que el mar esté completamente en calma y conozcas bien la zona por la que te desplazas, y reserva las chanclas para la ducha o la playa: en navegación se convierten en una trampa perfecta para tropezones.
La ropa debe acompañar tus movimientos y adaptarse a los cambios de viento y humedad.Opta por prendas ligeras, transpirables y de secado rápido que puedas combinar por capas según la hora del día y el estado del mar. Para sentirte cómodo y seguro a bordo, piensa en estas piezas clave:
- Prendas superiores ajustadas pero elásticas, que no flameen ni se enganchen en los cabos.
- Pantalones o bermudas con bolsillos funcionales y tejido resistente a roces y salpicaduras.
- Capa cortaviento o chaqueta ligera impermeable, fácil de poner y quitar.
- Gorra o sombrero con sujeción, para protegerte del sol sin riesgo de que salga volando.
- Gafas con sistema de fijación, para mantener buena visibilidad incluso con mar agitada.
Trucos de equilibrio y desplazamiento para sortear olas, maniobras y superficies resbaladizas
Cuando el mar se anima y la cubierta empieza a moverse, tu mejor aliado es la forma en la que repartes el peso del cuerpo. Mantén las rodillas ligeramente flexionadas, los pies separados a la anchura de los hombros y la mirada siempre al frente, nunca al suelo: así anticipas los movimientos del casco y tu cuerpo reacciona de forma natural. Imagina que eres un «amortiguador» entre las olas y la cubierta. Para desplazarte, da pasos cortos y firmes, apoyando primero la parte media del pie y evitando los giros bruscos de cintura, que suelen desestabilizar más que ayudar.
- Apoya siempre una mano en algo fijo (pasamanos, candeleros, cabina) antes de mover los pies.
- En maniobras, coordina el movimiento con la tripulación para no cruzaros en los puntos clave de paso.
- En superficies mojadas, camina en diagonal respecto a la dirección de la escora para tener más agarre.
- Usa el centro de gravedad bajo: si notas un bandazo, flexiona más las rodillas en lugar de abrir los brazos.
- En proa,avanza pegado a la estructura del casco y evita las zonas donde rompen las salpicaduras constantes.





